
Contexto
En 2024 desarrollé y presenté “Publicidad política: una mirada histórica y analítica”, una clase magistral invitada para estudiantes subgraduados de comunicación. La sesión recorrió la teoría y la práctica de la publicidad política: desde la creación de slogans y los mecanismos de persuasión hasta la evolución de las campañas puertorriqueñas entre 1948 y 2024, la estrategia digital y la segmentación basada en datos.
El propósito no era presentar una colección de anuncios memorables. Era ofrecer un marco para entender por qué ciertos mensajes aparecen en determinados momentos, qué emociones y valores activan, cómo aprovechan los medios disponibles y qué revelan sobre la sociedad que busca persuadirlos.
Reto
Explicar más de siete décadas de comunicación política exigía evitar dos extremos: una cronología llena de fechas sin análisis y una lista de tácticas desconectadas de su contexto histórico.
La clase debía traducir conceptos académicos a un lenguaje accesible, relacionarlos con ejemplos reconocibles de Puerto Rico y demostrar que una campaña no se construye únicamente con creatividad. También intervienen investigación, coyuntura, identidad, percepción pública, selección de medios, repetición y segmentación.
Arquitectura de la clase
Organicé el contenido como una progresión desde los fundamentos hasta la aplicación:
- Construcción de slogans: valores centrales, promesa, diferenciación, claridad, emoción, recursos lingüísticos, prueba y repetición.
- Comunicación persuasiva: atención, comprensión, credibilidad, retención y llamados a la acción.
- Modelos de influencia: los principios de Robert Cialdini y el Modelo de Probabilidad de Elaboración de Petty y Cacioppo.
- Retórica y propaganda: simplificación, enemigo común, repetición, transfusión de valores preexistentes y percepción de unanimidad.
- Historia política puertorriqueña: cambios en discurso, formatos y medios desde la primera elección de un gobernador en 1948 hasta el ciclo electoral de 2024.
- Campañas digitales: producción de datos, microsegmentación, perfiles políticos en plataformas, influencers y herramientas de distribución.
Esta secuencia permitía que los estudiantes pasaran de reconocer una ejecución creativa a diagnosticar la estrategia que la sostiene.
El slogan como síntesis estratégica

Una parte central de la clase examinó el slogan como una decisión estratégica, no como un mero ejercicio de ingenio. Antes de condensar una campaña en tres o cinco palabras, hay que comprender al candidato, las necesidades del electorado, el contraste competitivo y la idea que se desea fijar en la memoria.
Los ejemplos históricos permitieron observar cómo la rima, la aliteración, el paralelismo, la antítesis y la repetición facilitan recordación, pero también cómo un slogan solamente funciona cuando conecta con una tensión cultural ya presente.
Leer la historia a través de sus campañas

La investigación y curaduría combinaron anuncios de prensa, papeletas, carteles, fragmentos televisivos y referencias académicas. En vez de separar la publicidad de los acontecimientos, la presentación relacionó cada etapa con cambios políticos, sociales y tecnológicos: la expansión de la radio y la televisión, la pugna sobre el estatus, el crecimiento de la propaganda televisiva, la profesionalización de la imagen del candidato y, finalmente, la fragmentación de audiencias en plataformas digitales.
Este enfoque convirtió el archivo en una herramienta analítica. Las piezas no aparecían como nostalgia electoral, sino como evidencia de cómo las campañas han utilizado miedo, esperanza, pertenencia, contraste, autoridad y storytelling para definir candidatos y movilizar públicos.
De los medios masivos a la microsegmentación


El cierre examinó cómo las campañas de Obama y Trump ayudaron a normalizar prácticas hoy fundamentales: comunicación directa, construcción deliberada del perfil digital, contenidos microsegmentados, redes de influencers y plataformas propias.
La tecnología cambió la escala y la precisión, pero no sustituyó los fundamentos. Los datos permiten detectar opiniones, hábitos y reacciones; la estrategia todavía tiene que decidir qué decir, a quién, con qué evidencia, en qué tono y para provocar qué acción.
Mi rol y entregables
- Investigación histórica y selección de casos.
- Desarrollo de la tesis y la estructura pedagógica.
- Síntesis de modelos de persuasión y propaganda.
- Curaduría de archivo gráfico, periodístico y audiovisual.
- Diseño de la presentación de 39 diapositivas.
- Presentación de la clase y facilitación de la discusión.
Relevancia profesional
Este proyecto reúne varias dimensiones de mi práctica: estrategia política, investigación, cultura visual, redacción, diseño de información y presentación pública. También demuestra mi capacidad para convertir un tema amplio y potencialmente polarizante en una experiencia de aprendizaje estructurada, crítica y aplicable.
Más que enseñar a reconocer anuncios políticos, la clase propuso una manera de leerlos: como productos de su tiempo, como instrumentos de persuasión y como documentos que registran las aspiraciones, los temores y las disputas de una sociedad.



